Se realiza cuando el parto vaginal no es seguro para la madre o el bebé, ya sea por complicaciones médicas, posición del bebé o riesgo obstétrico.
Este procedimiento permite un nacimiento controlado y seguro, reduciendo riesgos durante el parto y protegiendo la salud de ambos. La cesárea requiere atención especializada antes, durante y después del procedimiento, asegurando una recuperación adecuada y el bienestar de la madre y el recién nacido.
Cada caso se planifica individualmente para garantizar la mayor seguridad y el mejor resultado posible.