Sin embargo, en algunos casos, durante la cirugía se puede requerir convertir el procedimiento a una cirugía abierta (laparotomía) por razones oncológicas, como la extensión del tumor o la necesidad de una mejor visualización y control quirúrgico.
Esta conversión garantiza una intervención segura, completa y acorde con las necesidades de la paciente, priorizando siempre la eliminación total de la enfermedad.
El objetivo es ofrecer un tratamiento quirúrgico eficaz, combinando precisión, seguridad y un manejo individualizado que asegure los mejores resultados tanto oncológicos como funcionales.